sábado, 27 de julio de 2013
viernes, 26 de julio de 2013
El domingo pasado fuimos a Dornröschen / Sababurg, el castillo de la bella durmiente en medio del urwald (a que suena bien, quiere decir bosque primitivo). Al lado de las ruinas del castillo hay un hotel y un restaurante. Por fin comida decente! Y aunque corría el peligro de ser un parque temático, exquisita discreción, mejor decoración. La única concesión al merchandising, unas rosas. Nos regalamos con una sesión de teatro de un cuento de Grimm con una actriz estupenda.
miércoles, 24 de julio de 2013
Fin de semana. Juergas variadas. El viernes, música muy buena del piso de abajo - la pena es que se sabían bien cuatro canciones.
El sábado, comida/cena/fiesta española de los vecinos, con bandera y paella incluídas (no paraban de revolverla,ay!) Oímos algo de España,Cataluña, dialecto (ughh>>>>>>>>) pero parecieron rebatirlo y la verdad es que estaban algo lejos. Ahí va la foto.
martes, 16 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
En Berlín a Víctor y a mí se nos ocurrió un proyecto de hacer un libro de fotos con las 100 tiendas más locas, pero creo que podemos ampliarlo. Después de todo, si el Tchibo vende café, sostenes, tazasetc, qué tienen de raro los calcetines y las fresas, o más calcetines y un poco de gengibre? Esto se lleva la palma!
El miércoles fuimos a Sondershausen, en Thüringen, para verlo a Gustavo en la 'Galanacht der Italienischer Oper' (aunque sospechosamente se coló Fausto de Gounod).
El repertorio incluía algunas piezas con las que suelen regalarnos en la cena de Reyes, cuando están.
Víctor protestó porque vio llegar a gente con almohadones y mantas, bien prevenidos para lo que les esperaba, y nosotros no habíamos sido advertidos.
Todos estaban más bronceados que nosotros. Su teoría es que se debía a las labores del campo. Yo creo que era algún Sonnenstudio.
Se levantó cierto viento durante la pausa - que llenó el Schloss de olor a bratwurst- pero con el calor humano la segunda parte pasó volando. Con el éxito, el público aplaudiendo y los bises se hizo tarde. Cuando finalmente vimos al artista, eran las diez y media. Recorrimos al galope el pueblo, frac en ristre, buscando un sitio abierto para cenar, pero fue imposible. Todo cerrado a cal y canto, parecían las cuatro de la mañana. Resignados, desistimos, pasamos por Nordhausen y volvimos a Kassel.
Eso sí, el domingo tuvimos visita y fuimos a comer a orillas del Fulda:
Y cenamos lapereaux aux oignons en casa
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